| | La operación de la nariz (rinoseptoplastia) es muy compleja y dificultosa, debido a que la anatomía de la nariz es una de las más delicadas y complicadas del cuerpo humano. Por ejemplo, los cartílagos alares que conforman la punta nasal, los cartílagos triangulares, los huesos propios de la nariz, las apófisis ascendentes de la maxila, el tejido fibro-adiposo de las alas, los ligamentos y cartílagos sesamoideos son todas zonas de muchos nervios y carne sensible. La naturaleza de la porción interna de la nariz está compuesta por huesos propios, la lámina cribosa del etmoides, el septo cartilaginoso, la lámina perpendicular del etmoides, el vómer, la premaxila y las apófisis palatinas del maxilar. Todo este cúmulo de características recibe distintas alteraciones que pueden ser funcionales o bien estéticas. Las primeras incluyen una sucesión de patologías que estorban la respiración, que perturban el olfato, que inducen infecciones o producen sangrados. Las más habituales, no obstante, son la desviación del septo y la hipertrofia de los cornetes. Los cambios estéticos consisten generalmente en alguna clase de desproporción: por aumento, defecto, asimetría o bien una desviación. Fisiológicamente hablando, las fosas nasales poseen dos funciones fundamentales: Por un lado la respiración y por otro la percepción del olfato. Por una parte, en el área del lenguaje, las fosas nasales hacen también de órgano de resonancia para la voz humana. En su función de órgano respiratorio, la nariz calienta y humedece el aire que entra en el cuerpo, depurándolo de partículas nocivas de polvo. Por otro lado, el realce de los cornetes y la conformación de los meatos hacen que dentro de la nariz se formen generadores de aire que benefician a esta función. En la lámina cribosa de la parte de arriba de la fosa nasal es donde están las células olfatorias; también se pueden hallar en la zona media del cornete superior y lo alto del tabique. Si la nariz está sellada, la voz pierde resonancia y claridad: tal trastorno se llama rinolalia. La nariz también cumple funciones de ventilación y vaciado de los senos paranasales. Si una nariz está partida, esto sucede debido a una denominada rinoseptodesviación y la cirugía a efectuar en ese caso se llama rinoseptoplastia: Cuando el paciente cae en manos profesionales, los resultados tienen que ser siempre buenos, sin tener demasiadas complicaciones, sobre todo si el paciente está completamente sano. La rinoseptoplastia es una sencilla intervención que puede realizar un cirujano plástico que conozca cómo reparar la desviación del septum. La característica de poseer una nariz desviada es la manifestación más patente de que las organizaciones internas de la nariz también se encuentran desviadas. Estas particularidades físicas son corregidas por una cirugía estética-funcional rinoseptal denominada rinoseptoplastia. Se trata de una cirugía que se lleva a cabo en un quirófano común bajo sedación y anestesia local. La intervención dura más o menos una hora y media y durante el mismo día el paciente puede volver a su casa acompañado de un yeso pequeño en el dorso de la nariz y con tapones nasales de seguridad. |